| ¿Qué tan fácil es el pecado sexual? |
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por Patrick Morley Un hombre cristiano ingresó al servicio CompuServe y se encontró con la sección "CiberSexo". Comenzó a coquetear con una mujer en línea y poco tiempo después ella le dijo que viajaría a su ciudad por negocios. "¿Podemos encontrarnos?" preguntó. Sin pensarlo demasiado, él fijó una fecha. Afortunadamente, recapacitó antes que fuera demasiado tarde. Durante una semana típica, me entero personalmente por mi trabajo de tres o cuatro hombres que arriesgan o tiran por la borda toda una vida invertida en una esposa, una familia y una reputación por unos pocos instantes de fantasía sexual. Cuando leemos acerca de alguien como Frank Gifford que engañó a su esposa, puede conmocionarnos o no. Sin embargo, todos hemos quedado atónitos al oír que nuestro pastor o un amigo íntimo han cometido un pecado sexual. Cuando uno escucha noticias tan "cerca de casa" de mala conducta sexual, ¿no teme que le podría ocurrir a usted? Aquí tiene tres cosas que necesita saber: 1. Su pecado lo alcanzará He dedicado mi vida a dominar un libro para poder mostrar a los hombres cómo se aplica a sus vidas. Me encanta enseñar la palabra de Dios. Déjeme usar mi conocimiento de ese libro para asustarlo un poco. Un poco de temor "santo" puede ser algo bueno. Si he aprendido algo de toda la Biblia es esto: su pecado lo alcanzará. Usted ni soñaría en cometer un pecado sexual si supiera que sería atrapado. Pero ocurrirá. Escuche lo que dicen las Escrituras: Sabed que vuestro pecado os alcanzará (Números 32:23). Dios habrá de pedirnos cuentas de todos nuestros actos, sean buenos o malos, y aunque los hayamos hecho en secreto (Eclesiastés 12:14, DHH). No hay ningún secreto que no llegue a descubrirse, ni nada escondido que no llegue a saberse (Lucas 12:2, DHH). Nuestros pecados nos alcanzarán, más temprano que tarde. ¿Por qué? Porque no Dios no puede ser burlado. Si no lo cree, pregúntele a Frank Gifford. Déjeme hacerle una pregunta. ¿Piensa usted que la reputación de Dios está en juego cuando un cristiano comete un pecado sexual? No lo está. De hecho, la reputación de Dios estaría en juego si no castigara eSe pecado. ¿Qué hace usted si tiene un traje que se mancha? Lo manda a la tintorería. Lo avergonzaría no limpiarlo. Eso es exactamente lo que hace Dios. Usted y yo somos el traje que viste Dios. Nuestros cuerpos son el templo del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19). El mismo Dios que creó 100.000 millones de galaxias que se extienden por millones de años-luz en la profundidad del espacio nos está convirtiendo en su morada. Siempre está con nosotros y nunca nos abandonará (Hebreos 13:5, Mateo 28:20). El punto es: No sólo las personas llegarán a saber de nuestros pecados; Dios ya lo sabe. 2. ¿Es fácil o difícil caer en la tentación sexual? Es muy fácil para un cristiano caer en la tentación sexual. A través de la creación, el ojo ha sido hecho para apreciar la belleza. A través de la caída, la carne ha sido hecha para codiciar esa belleza. Todo hombre que diga que no lucha con la tentación sexual está mintiendo. Agustín lo expresó de la siguiente forma: "Después de la caída, reina el deseo." (Él debería saberlo, ya que tuvo un hijo ilegítimo con la primera de sus dos amantes). Vivimos en una sociedad saturada de sexo. A diario, somos bombardeados por la disponibilidad de materiales sexualmente explícitos, sea en la televisión, las películas, las revistas, los libros o en Internet. ¡En el diario de hoy, la publicidad de ropa interior femenina equivale a las "revistas de desnudos" de hace 25 años! La ropa sugiere una sensualidad que era tabú no tanto tiempo atrás. Las penalidades sociales por el pecado sexual prácticamente han desaparecido, sea la lujuria, el sexo prematrimonial, la cohabitación o la homosexualidad. 3. ¿Es fácil o difícil caer en el pecado sexual? ¿Qué probabilidad hay de que un hombre que anda cerca de Cristo pueda caminar por una vereda, encontrarse con una mujer que lo seduce, y sucumbir? Muy baja. No es tan fácil que un cristiano caiga en el pecado sexual. Uno tiene que coquetear con el pecado sexual por un tiempo largo antes de caer. Uno tiene que tramarlo y planearlo. Tiene que pasar mucho tiempo pensando cómo no ser atrapado. Todo esto requiere muchísima previsión y premeditación. Esto debería brindar una consolación considerable para los hombres que verdaderamente aman a Cristo. Si usted permanece en Cristo simplemente no es tan fácil caer en el pecado sexual. Sin embargo, si usted vive en el borde, en una vida de pensamientos secretos, usted es vulnerable. ¿Qué clase de amistades tiene? ¿En qué tipo de pensamientos medita? ¿Tiene hábitos que lo ponen en contacto con materiales sexualmente tentadores? ¿Cuán vulnerable se ha vuelto? Tres ideas prácticas 1. Pisotee sus tentaciones. ¿Sabe cuál es la diferencia entre los hombres y las mujeres cuando se trata de la tentación? ¡Las mujeres huyen de la tentación! Los hombres se alejan arrastrándose lentamente, esperando que la tentación los alcance. I Corintios 6:18 (NVI) dice: "Huyan de la inmoralidad sexual." Si no quiere pecar, no permita hábitos que lo lleven a la tentación, como ver programas con contenido sexual en la TV, coqueteos ocasionales o pasar tiempo "en línea" sin ninguna rendición de cuentas. No se coloque en situaciones comprometedoras. No contrate una secretaria hacia la que siente una atracción física. No mire por la ventana a la esposa de su vecino mientras trabaja en el patio. 2. Honre a su esposa. Esta es una historia tomada de nuestro nuevo libro, What Husbands Wish Their Wives Knew About Men (Lo que los esposos desean que sus esposas sepan acerca de los hombres - Zondervan, enero 1998): Mike ama a Dios con todo su corazón. Sin embargo, se ha habituado a fijarse en mujeres hermosas. Un día, se dio cuenta de que lo que estaba haciendo era pecar contra su esposa. Se comprometió a dejar de mirar y desear. "Un día, no mucho después", dijo Mike, "estaba sentado en un restaurante y terminaba de comer. Por el rabillo del ojo vi a una mujer muy sensual que entraba al lugar. Me propuse no mirarla y desearla. "No sabía qué hacer, así que oré y pedí ayuda a Dios. Habían quedado tres arvejas en mi plato. Decidí concentrarme en esas arvejas y empecé a mirarlas fijamente. "Sentía como si mi cabeza estuviera atrapada en una gigantesca cinchada. Una fuerza tiraba mi mentón hacia arriba para mirar a esta mujer. La otra fuerza tiraba de mis ojos para mirar esas tres arvejas. Era un lucha a brazo partido entre un viejo hábito y un nuevo compromiso. Mi cara estaba medio girada hacia la mujer, pero mis ojos se salían de sus órbitas tratando de mantenerse fijos en esas arvejas. "De pronto, la lucha comenzó a amainar. Unos pocos instantes después, había cesado. Había ganado. Dios me había dado una victoria espiritual. Sigo siendo tentado para desear a otras mujeres, pero Dios me ha dado el poder de tener una victoria cada vez que le pido su poder." Un día, unos meses después, Mike invitó a comer afuera a su esposa. Mientras esperaban la cuenta, ella le dijo: "Mike, he notado que ya no miras a las mujeres. Sólo quería decirte que lo aprecio. Muchas gracias." 3. Aférrese a Cristo. Emerge Ministries (Ministerios Emerge) trabaja con pastores que han caído en pecado sexual. Su fundador, Richard Dobbins, dice que cada uno de estos pastores tenía una cosa en común. En los días, semanas y meses previos a su fracaso moral, ni uno de estos hombres había mantenido un tiempo devocional diario. En otras palabras, su ministerio público siguió aun cuando su andar personal con Cristo se había detenido. La protección última del pecado sexual es vivir en una relación personal y vibrante con Jesús. Usted será vulnerable sólo cuando deje de permanecer en Cristo. Preguntas 1. Cuándo escucha noticias "cerca de casa" de mala conducta sexual, ¿le hace temer que le podría pasar a usted? Si dice que sí, ¿está bien fundado este temor? ¿Por qué sí o por qué no? 2. Idea general: No es tan fácil que un cristiano caiga en el pecado sexual. ¿Está de acuerdo o no? ¿Por qué? 3. ¿En qué medida se ha permitido estar "en riesgo" de pecado sexual? ¿Cuáles son los pasos que tiene que tomar para eliminar ese riesgo? ¿Cuáles de estos pasos sugeridos ya está dando usted? ¿Cómo pueden ayudarlo? |
Citas de Discipulado
“Un discípulo es alguien llamado a vivir en Cristo, equipado para vivir como Cristo, y enviado para vivir por Cristo.” – Pat Morley. |




